Cuando nos formamos opiniones de los demás, actuamos a modo de perpetuarlas.
Cuando conocemos gente, por razones de “ahorro” cognitivos, tendemos a asociar a las personas ciertas características conforme a la primera impresión que estas nos dejan.
Si bien es entendible que a partir de ciertas características se realicen ciertas generalizaciones y suposiciones, existen diversas investigaciones que indican con que facilidad se realizan estas atribuciones, las cuales muchas veces suelen estar erradas.
La forma más fácil de graficar como hacemos atribuciones en otros la puedo relatar con ejemplos personales:
En dos ocasiones de mi vida atribuí a dos personas una serie de características del tipo “desagradable, agrandado, etc”. Sin embargo, con el correr del tiempo, ambas personas terminaron siendo mis mejores amigos…….sin comentarios…..
La atribución de características a personas que no conocemos pareciera deberse a que todos tenemos ciertas teorías sobre la personalidad, las características y los comportamientos y la relación entre estos, y usamos esas teorías para explicar algunos elementos que desconocemos sobre otros.
En 1957 Merton definió la profecía autocumplida como “falsa definición de una situación que evoca un nuevo comportamiento que hace que lo originalmente falso resulte verdadero. (p. 423)
Ahora bien, enfoquémonos en el problema que genera en la vida cotidiana el andar atribuyendo en el resto una serie de características que normalmente no poseen.
Cuando hacemos una atribución sobre una persona, actuamos conforme a esta. Vale decir, tratamos al sujeto objeto de la atribución como si realmente tuviera las características que le hemos atribuido. Dada nuestra conducta, la persona en cuestión, percibe que nuestro trato se basa en “ciertas” características que el puede o bien pudiera no tener. Sin embargo, dado el tipo de trato, la persona actúan en conformidad y con ello se cumple la profecía.
Llevándolo a un ejemplo:
• Supongamos que conocemos a una persona.
• Nuestra primera impresión es que esta persona es: seria y poco amistosa.
• Nuestra conducta será distante, algo formal y sin mayores intentos de profundización en la relación.
• Dado nuestro actuar, la persona nos responderá en forma superficial, con formalidad y distancia.
• Esta conducta de nuestro interlocutor hará que se confirme nuestra “sospecha” de que el individuo era “serio y poco amistoso”.
Consecuencias
Podríamos resumir que las consecuencias de vivir por la vida haciendo “autoprofecias” son sólo perdidas constantes. Estas perdidas, todas del mismo tipo podemos dividirlas en los siguientes campos:
• Perdida de amigos y parejas: realizar atribuciones a personas que se asocian a nosotros en contextos casuales nos impedirá conocer en profundidad personas que podrían terminar siendo extraordinarios amigos o bien una pareja emocional. Por otro lado, si atribuimos características positivas a personas que en definitiva no las poseen terminaremos constantemente decepcionados.
• Perdida de clientes: en el ámbito laboral, sobre todo en las ventas, el trabajador muchas veces posee muy poco tiempo para forjarse una imagen de su interlocutor. Aquí actúa en forma automática el proceso de atribución que definirá a nuestro interlocutor. Sin embargo, si trabajamos en ventas, imagínese todos los clientes que puede perder por catalogar a su potencial comprador como alguien que en realidad no tiene opciones de comprarles. Al igual que en los amigos, las atribuciones automáticas están destinadas a hacernos perder, en este caso, clientes.
Que hacer
Ahora que es consciente de la profecía autocumplida y como esta actúa en nuestra forma de relacionarnos con los demás, simplemente ¡sea consciente de lo que usted está atribuyendo en los otros!, vale decir, tome consciencia de lo que está pensando y sintiendo en el momento en que conoce a alguien.
Algunos elementos que puede considerar es analizar las emociones presentes en el contacto con la otra persona. Si tenemos una sensación de comodidad, pregúntese ¿A que se debe la sensación?, ¿ que características he atribuido a la persona para que me provoque esa sensación? y finalmente ¿Qué evidencias tengo que racionalmente confirmen lo que estoy sintiendo? (probablemente no tendrá muchas…..)
Por otro lado, si bien vivimos haciendo atribuciones, ¿Quién dijo que era necesario hacerlas? Cuando conozca a alguien adopte una posición de apertura, vale decir, de exploración, de descubrimiento basado en hechos, no en suposiciones. Adopte la postura de la justicia “Todos son inocentes hasta que se demuestre lo contrario”.
Para lograr esto, puede plantearse que su conducta sea neutral, socialmente aceptable, con cierto grado de apertura al dialogo. Mostrar cierto nivel del preocupación.
Aquí la mejor sugerencia que puedo ofrecer es la lectura del libro “como ganar amigos e influir (positivamente) sobre los demás”. Esta maravilla de libro –cuyo tema principal son las relaciones interpersonales- contiene el siguiente mensaje, basado a propósito en la profecía autocumplida “intereses genuinamente sobre los demás”.
Probablemente sean pocas las personas que ante un interés genuino se muestren distantes y dispuestas a escapar al embrujo que genera en cada uno el sentirse apreciado.
Así que, a practicar.
Futuros Temas
La Felicidad, un tema que está de moda: será que nos interesa por que somos conscientes de lo infelices que somos?
Kennedy, un mito para la sociedad moderna?: sufrida defensa de mi examen de grado (por fin publicado).
Estilos Explicativos: ¿clave para el éxito laboral?
Alguien me va a decir que de chico soñó con ser vendedor?: Ser vendedor y ganar como gerente.
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miércoles 27 de mayo de 2009
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1 comentarios:
Me interesa el tema de la profecía autocumplida!
Que bueno que empieces de nuevo con esta página!!!
Chelita
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