Ser un comunicador nato: se trata de tener la capacidad de escuchar, empatizar y responder de manera convincente y de modo que su contraparte crea que ha entendido.
Creatividad: las compañías están siempre buscando individuos creativos que puedan adaptarse fácilmente a múltiples roles y entreguen buenas ideas.
Curiosidad: preguntar por qué se hacen las cosas es básico. Sólo después de encontrar la respuesta a ciertas preguntas difíciles es posible resolver problemas.
Capacidad para expresarse por escrito: quien escribe en forma clara demuestra claridad de pensamientos.
Trabajar bien en equipo: ya sea con los subalternos, el directorio, sus pare, proveedores, clientes o inversionistas.
Adecuarse a nuevas realidades: este es el arte de hacer algo distinto de aquello para lo que se fue entrenado originalmente.
Habilidades computacionales: quien no se maneja frente a un computador con soltura es hoy el equivalente a un analfabeto del siglo pasado.....